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El síndrome del Lidl

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Tengo el síndrome, tengo el síndrome del Lidl. Cuando llegas a este país nadie te habla de ello, nadie lo reconoce abiertamente pero es una realidad, el Lidl te consume, y lo hace lentamente. Al principio te dejas llevar y acudes frecuentemente, siempre atraído por los reducidos precios, como todas las víctimas del síndrome. No hay nada en el Lidl que cueste más de 29 euros, y si lo hay es un error.

En mis años de cliente del Lidl he visto de todo, situaciones y personajes que me han marcado para siempre. Alemania tiene mucho personaje que esconder, y los esconde en el Lidl. En Berlín hay Freaks por todas partes eso es así, pero hay algo que sucede dentro del Lidl que nos convierte a todos en freaks potenciales. Me gustaba observar y analizar el comportamiento de la gente mientras navegan cual zombis con la mirada perdida por sus pasillos siempre surtidos con los mismos productos, siempre los mismos. Allí dentro nunca sueles tener más de dos opciones.

lidl

Creo que la inovación es un concepto que no han entendido en Lidl. Siempre Dulano, Dulano es ahora tu mejor y único amigo. Vita D ór, así se llama la marca que comercializa el aceite de moto que te metes al cuerpo cada vez que quieres freir algo y Kania es la marca que lidera la sección de salsas, Goldessa para las cosas de untar y Linessa en su versión light, para los que untan pero no quieren engordar. Así es, esos son los nombres con los que acabarás soñando y esa es quizás la parte menos peligrosa del síndrome.

Dulano Lidl

Recuerdo que hace unos meses de la noche a la mañana y sin previo aviso por parte de la dirección comenzaron a vender pistachos a granel, me rompieron los esquemas con aquello, para mí fue un shock, todavía sigo sin saber por qué ya que nunca he preguntado porque intento comunicarme lo menos posible con los empleados, no me fio de ellos. Estoy seguro de que ocultan algo, creo que el Lidl forma parte de una conspiración del poder que va mucho más allá de lo que imaginamos.

El Lidl te deprime, el Lidl te desmotiva, esa es su función principal antes que la de alimentarte o ahorrarte dinero. Hace que tu vida se convierta en una monotonía constante, similar a la del propio supermercado. Con el paso del tiempo acabas adaptando tu día a día al ritmo del supermercado. Semanas con productos especiales venidos de Italia, semanas con productos de Francia, otras semanas viajamos hasta EEUU! y así nos pasa la vida entre semana y semana… todo gracias al Lidl.

lidl leute

El Lidl es un experimento social del gobierno, un mecanismo de control de la población al más puro estilo MK-ultra. Los empleados del Lidl no son empleados, son extras, actores y agentes del gobierno, estoy seguro. Ese es el quid de la cuestión y por eso los precios son tan bajos, te quieren dentro y lo que pasa en el Lidl se queda en el Lidl.

Esta idea puede parecer descabellada pero tras varios meses de investigaciones por cuenta propia me fue imposible dar con sus directivos principales, el Lidl se esconde tras un complejo de propiedades y un entramado de empresas muy dificiles de rastrear, me pusieron trabas en todo momento e incluso he llegado a recibir amenazas, ahí fue cuando me di cuenta dónde me estaba metiendo y que mi propia seguridad estaba en juego.

El Lidl fue fundado en 1930 por un miembro de la familia Rider bajo el nombre de Lidl & Lebensmittel Sortimentsgroßhandlung, las vinvulaciones entre la familia Rider, el poder y las sociedades secretas empezaron durante la época nazi y desde entonces el lidl no ha hecho más que extenderse por toda europa colonizandonos y adoctrinándonos para su modelo social del futuro, al más puro estilo de las novelas de George Orwell. En la actualidad existen más de 8000 de estos peligrosos supermercados y de nosotros depende parar esta conspiración gubernamental a tiempo, nuestra libertad está en juego.

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